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Su Historia
A ambos lados del Coloso de América vivieron en la remota
antigüedad los araucanos y los aymaras. Más tarde
los Incas, procedentes del lejano Cuzco, invadieron estas regiones
llevando consigo su cultura y la dulzura de su lengua; el quechua.
No hay datos, sin embargo, de sus correrías por la alta
cordillera y la montaña quedó, al parecer, aislada
de leyendas por la altura de sus pasos y la desolada inmensidad
de las altas cumbres batidas por vientos glaciares. Por extensión
esta región es conocida también como los Andes Cuyanos.
Esto era al menos lo más difundido, pero a principios de
1985 y en una zona poco transitada por montañeros fue descubierta
una momia incaica. El cuerpo, al parecer de un joven, fue sacrificado
en el lugar (5.000 mts.) y junto a él se encontraron ofrendas
tales como plumas, estatuillas, etc. Aún después
de más de 300 años de dominio español, habremos
de llegar al siglo XIX para entrar en la verdadera historia alpinística
de la montaña: en el año 1817 el General Don José
de San Martín, "el primer montañés de
América" atravesó los altos pasos fronterizos
entre la Argentina y Chile por la región de los gigantes
andinos: Aconcagua, Mercedario y Tupungato. Al norte y sur respectivamente
del primero, pasó un numeroso ejército de más
de 5.300 hombres, con 9.280 mulas y 1600 caballos, por collados
a más de 4.000 metros de altura y cayó inesperadamente
sobre Chile, liberando al país de la dominación
española. La sorpresa de tina ruta insospechada en una
estrategia clásica, decidió el éxito de San
Martín y el final de un largo dominio español en
esta región de los Andes Centrales.
En 1835, el barco científico de Darwin recaló en
el puerto de Valparaíso. Este fue uno de los primeros hombres
de ciencia en facilitar datos sobre la montaña. Con Darwin,
el francés Pierre-Joseph Pissis y el citado General San
Martin, se brindaron los primeros estudios y datos científicos
sobre el Aconcagua y su entorno, en la primera mitad del siglo
pasado.
En 1883, el alemán Paul Gussfeldt, en condiciones de equipos
extremadamente difíciles y prácticamente a la descubierta
de itinerarios, inicia brillantemente la historia de la conquista
de esta montaña, dentro de la precariedad de medios de
un andinismo incipiente. Con datos imprecisos de situación
de la cumbre en la cartografía de la época, parte
en febrero de Chile y logra alcanzar la altura de 6.560 metros.
Su notable aventura, a tan solo 500 metros de la cumbre abren
el camino a futuras expediciones.
En 1896, la expedición dirigida por el científico
y alpinista inglés Edward Fitz Gerald, busca una ruta distinta
a la de Gussfeldt: ha llegado por la Argentina y entra inicialmente
por el Valle de Vacas, buscando el pie de la montaña, desde
Puente del Inca y Valle de los Horcones. Descubre la ruta que
después será normal.
Al siguiente año, en enero de 1897, durante la segunda
expedición de Fitz Gerald, el guía suizo que le
acompañara también en el intento anterior, Mathías
Zurbriggen, el día 14 asciende en solitaria, por primera
vez en la historia del Aconcagua. Cuatro semanas más tarde
en compañía de Stuart Vines y Nicolás Lanti,
vuelve a vencerlo por segunda vez. El primer argentino en llegar
a la cima fue el Teniente Nicolás Plantamura, formando
parte de una expedición italiana dirigida por Renato Chabod,
este logro se llevó a cabo el 8 de marzo de 1934, acompañados
por el arriero chileno Mariano Pastén Castro, este logro
se llevó a cabo el 8 de marzo de 1934. Después de
estas primeras ascensiones y hasta el año 1946, la montaña
es coronada una veintena de veces por expediciones de distintas
nacionalidades, de ellas la primera argentina corresponde al año
1942 y está totalmente compuesta por militares.
En 1940, se realiza la primera ascensión femenina por Adriana
Bance de Link. En 1944, un grupo de tres andinistas chilenos dan
la primera para su país.
En 1934, se abre la primer ruta totalmente inédita desde
la normal. Una expedición polaca, además de ascender
por primera vez el Mercedario (6.800 mts. ) (al norte del Aconcagua
y en la Provincia Argentina de San Juan), explora el macizo hasta
entonces poco conocido del Cordón de la Ramada, y entran
al pie del Aconcagua por la Quebrada de Relinchos y por la cara
este, abren una nueva ruta a la gran montaña, la cual a
partir de ese momento recibe el nombre de "Glaciar de los
Polacos". Los integrantes de este grupo fueron Konstanty
Narkiewicz-Jodko, Adam Karpinski, Jan K. Dorwaski, Stefan Daszynski,
Stefan Osiecki y Víctor Ostrowski.
En diciembre de 1951 una expedición internacional (argentino-chileno-boliviana),
organizado por el Teniente Ibáñez, quien delegó
la jefatura de la misma a Guillermo Parra (en ese entonces Presidente
del Club Andinista Mendoza) y fue además integrada por
Ana Rovner de Severino (fotógrafa), Roberto Busquets, Jorge
Moder, Edmundo Pérez Crivelli, Guillermo Sanjinés
Rojas, Douglas Moore Ichazo, Eric Simon, Carlos Wlach, Hermann
Hans Rudolf Kark. Los Suboficiales del Ejército Argentino,
Aparicio, Samuel Esteban y Felipe Alejandro Godoy Godoy, Los hermanos
Alfredo y Mario Patrucco, el Teniente Primero Julio Argentino
Cobos, Bernardo Rázquin, Enrique Lúquez, Miguel
Angel Gil, José Núñez, Castro y Gino Corinaldesi.
La mayoría logró la cumbre en esos días (Parra,
Kark, Rázquin, Busquets, entre otros lo hicieron el 21.12.51
integrando un grupo de las 3 nacionalidades). Se transmitió
por radio desde los 6400 mts lográndose una excelente recepción
con Arturo y Durso Pinto que operaban los equipos en la Ciudad
de Mendoza. Fue esta una de las más importantes expediciones
de la época.
En 1953, Federico Marmillod, su esposa Dorly y los mendocinos
Fernando Grajales y Teniente Francisco Gerónimo Ibañez
trazan otra vía, el filo sud-oeste, la que estuvo invicta
hasta 1978. No se detiene la exploración del Aconcagua,
quedando al fin la fabulosa pared Sur. Esta pared tiene 3.000
metros de desnivel y es toda escalada en grados superiores, en
roca y hielo, de dificultad extrema y con aplicación de
escalada artificial por encima de los 6.000 metros.
Cuando en 1954, el 25 de febrero los franceses Pierre Lesueur,
Adrien Dagory, Edmund Denis, Lucien Berardini, Guy Poulet, al
mando de René Ferlet abrieron la vía del espolón
central que lleva directamente a la cumbre, se conceptuó
como la mayor hazaña del montañismo técnico.
En 1984, la francesa Marie Bouchard se convierte en la primera
mujer que vence la pared. Con anterioridad, en enero de 1982,
un grupo de yugoeslavos dirigidos por Zarko Trusnovec, haciendo
gala de un alto espíritu deportivo y una fina técnica,
realiza la "direttisima" de la cumbre sur ( sur-sur).
Fuente: Rudy Parra Expedición
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