| |
|
 |
 |
|
|
17/1/2003 Ascenso a la cumbre del Aconcagua
EL GRAN DÍA HA LLEGADO, esas fueron las palabras de Horacio, nuestro guía que se disponía a cambiar de ropa para colocarse su camiseta interior con la que ya subió 22 veces a la cima, costumbre vio???
Desayuno, mucho líquido a pesar de ser las 4 de la mañana, oscuridad, frío, entumecimiento, ánimo en la mayoría y un Edema periférico en nuestro querido Gerardo, su gran amigo, Oscar, habló con el guía como médico y amigo personal del Alemán, para ofrecerse a bajarlo, sólo no lo lograría y no queríamos sacrificar a la segunda guía que nos haría falta para el ataque a la cumbre; OK, entonces baja Oscar con Gerardo y se cambia la estrategia de asalto a la cumbre, dijo el “loco”. A las 5 de la mañana, miraron hacia el este, algún rayo de luz casi desubicado testimoniaba la salida del refugio que en comparación a lo existente, reunía casi las condiciones para haber sido declarado unánimemente un 5 estrellas de altura…
Y comenzó la caminata hacia la cima, se remontaron algunos metros y nuestra “cabra”, César, acusó debilidad, Horacio lo miró, sacó una barra energética y le dijo, NI SE TE OCURRA, fue muy persuasivo ¿no?, entonces, era solo cuestión de tiempo, a este punto había pasado Independencia y estaban promediando los 6400. Luego, se despegaron César y Julia que estaban como desatados, sobraban energías para dar casi tres o cuatro pasos sin parar…, Roxana con Horacio y Raúl cuidaban la retaguardia.
Luego de la Travesía, grampones en dobles pisando hielo, nieve, tierra y piedras, se enfilaron al tirón mortal, la Canaleta. En este lugar, ocurren cosas increíbles, encuentras guantes que se volaron o que los edemas de cerebro te invitan a sacártelos por las alucinaciones de los mal entrenados, bastones quebrados, gorros volados, y tantas otras cosas que parecieran existir en la realidad pero no son más que productos del impresionante enrarecimiento del aire. Aquí es donde trabaja el Guía, él sabe, él manda, nosotros acatamos…
Cuando estaban próximos a la cima, luego de 9 horas de trabajo fino y grueso, luego de 9 hs. de dudas y afirmaciones, luego de 9 horas casi sin sentido para cualquier organismo viviente de la Tierra, casi tocando los 7000 metros del pico más alto del Continente Americano…, en vez de salir a la cumbre por el camino normal… Horacio propone una salida directa de los últimos metros hacia la Cruz caída escalando unos metros sobre la implacable roca helada y… allí estaba, era la Cumbre, era esa cruz que tanto había visto el equipo en fotos, filmaciones, sueños y alucinaciones, era un año de esfuerzo, de salidas, de gimnasio, de entrenamiento, de asaditos, caraoque, algunos productos de la Tierra y la Vid, eran tantas cosas que podría haberse inundado el espacio de lágrimas pero estos APLANACERROS, más allá de las emociones… siempre se las tienen guardadas.
Al cabo de 20’ todo el equipo cumbrero estaba sentado en la cima y mirándose se preguntaron…
¿y el frío, dónde está?
¿y los dinosaurios volando, dónde están?
¿y los dolores de cabeza, deberían estar?
Sólo estaba el Filo del Guanaco, la Cumbre sur, el resto del mundo debajo de nuestros pies...
Clima único, sin frío, con sol, con alegría y muchas ganas de bajar a contarlo.
Aplanacerros estaba entrenado para esto, claro que hubieron lágrimas, claro que se abrazaron y compartieron el logro pero, tal cual nuestra filosofía y sin quitarle ni un gramo de importancia a esta MONTAÑA, estamos convencidos hoy más que nunca, que para lograr una meta, hay que prepararse.
No era casualidad, fue preparación, objetivos, entrenamiento, predisposición, alegrías y sacrificios familiares, miedos y seguridades, juegos y trabajos, alientos, amigos, jefes y voluntad Divina que se aliaron para que este grupo de Gente, de 11 VIDAS se vieran reflejados en Raúl, Roxana, César, Julia y Horacio que fueron los encargados de plantar sus espíritus en la cima.
Sólo servirá para la ficha técnica el motivo por el que Marcelo, Carlos, Fabián, Oscar, Gerardo y Yo no estuvimos allí en ese momento, hizo falta tal vez esto para que nuestros compañeros coronaran y estamos felices.
LA EXPEDICIÓN FUE UN ÉXITO PERO…
Horacio, estás loco!!!
Dale, sacá una foto dijo el kamikaze, Uds. deberían haberlo visto con el torso desnudo a 6962 mts posando cual un físico culturista desnutrido…
¡esta no la había podido hacer nunca!, se sacó una foto en la cima sin remera, allí comprendimos el daño de la altura en el ser humano jejeje.
Terminando este relato, puedo comentarles que se firmó el libro de cumbre y al regreso, nuestros APLANACERROS debieron colaborar bajando un par de cristianos abandonados a la Buena de Dios por sus propios compañeros, un Colombiano y una Noruega que estaban bastante mal, claro, al bajarlos un poco, retomaron pila inmediatamente y comprobamos que ser solidarios y ayudar no nos quito ninguna letra de nuestro casi “famoso” nombre.
A P L A N A C E R R O S…
Prof. Sergio A. Furlan
|
|

|
 |
|